domingo, 29 de julio de 2018

Creando caminos, despertando creadores: Capítulo 7

CAPITULO VII
TODO LO QUE LLEGA A NUESTRA VIDA TIENE ALGO QUE ENSEÑARNOS

A medida que íbamos adentrándonos en este maravilloso camino, inesperadamente llegaban a nosotros distintos materiales que nos proporcionaban nuevas ideas que incorporar y nuevas perspectivas que apreciar.
Empezamos por libros como “Juan Salvador Gaviota” y “Alas para Vivir” de Richard Bach, los cuales ya había leído en otra etapa de mi vida, y no los había encontrado demasiado atractivos, Walter me sugirió leer el primero porque él había encontrado relación con el “aquí y ahora” y luego yo recordé el segundo por tratarse del mismo autor. Esta vez al leerlos con esta nueva visión me dejaron muchísimas enseñanzas.
En “Juan Salvador Gaviota” se puede ver el crecimiento espiritual mas allá de la “realidad” en la que todos viven, un ser que se atreve a ver las cosas de otra forma y que con amor incondicional vuelve para compartir lo que aprendió, sin temor a ser juzgado o rechazado, porque lo importante es plantar la semilla y esperar, y confiar que al menos una va a florecer.
En “Alas para vivir” se plasma la importancia de estar conectado con el niño interior, la importancia de sanar esas cuestiones que nos acompañan de la infancia y que vamos tapando y tratando de olvidarlas por temor a volver a sufrir, pero que siguen ahí, y por no animarse a mirarlas luego se convierten en pesadas mochilas que cargar y que no nos permiten disfrutar del camino. Richard en esta obra, narra una conmovedora historia entre un adulto y su niño interior, a quien dejó encerrado en la oscuridad, guardando sus recuerdos más dolorosos, y a quien prometió darle las respuestas de la vida, respuestas que él mismo llega a cuestionarse ante las agudas  preguntas de un niño deseoso de conocimiento. Hermosas enseñanzas recibí de este libro que volvió a mi vida en el momento justo para que pudiera valorarlas.
En otra oportunidad una serie de enseñanzas comenzó cuando Myriam Linari compartió en su facebook un PowerPoint del calendario lunar 2014, yo lo descargué y luego olvidé mirarlo. Después de un tiempo recordé que lo tenía y lo abrí para ver de qué trataba. En él habla de la luna nueva del 2014, los cambios que trae y como utilizar nuestra energía mes a mes para aprovecharla al máximo en armonía con lo que la luna nos ofrece. Cuando comenzamos a leerlo con Walter vimos lo que decía respecto al mes en que estábamos, sin mediar palabra, nos miramos y compartimos la sorpresa de ver que lo que decía el calendario sobre la luna nueva de ese mes estaba ocurriendo en nuestra vida.
Como Myriam menciona la astrología Kabbalística y nosotros todo lo que encontramos llamativo lo investigamos, decidimos buscar información sobre Kabbalah.
Encontramos la historia de Rav Shimón Bar Yojái quien al ser perseguido buscó refugio en una cueva en Israel, por 13 años.  Durante este aislamiento, recibió instrucción en la Kabbalah de sus maestros Moisés y Elías, quienes lo visitaron en visiones. Gracias a esto recordé, solo por relacionar el aislamiento, a mi tío abuelo, también llamado Walter, del que sabía muy poco, pero lo poco que sabia siempre me había generado gran curiosidad.
Me contaron que vivió encerrado durante muchísimos años hasta el día de su muerte, y que en ese encierro solo se dedicaba  a escribir libros, él mismo los encuadernaba artesanalmente, siendo su mujer quien le conseguía todas las herramientas para llevar a cabo esta tarea y su único contacto con el exterior. Mi tío Walter era llamado “el loco” por su comportamiento incomprendido en esa época y por decir que recibía información de seres de otro planeta.
Sentí entonces que debía buscar algo de lo que él escribía, porque tenía la sensación de que su encierro no era señal de locura, sino que estaba cumpliendo con su propósito, que tenia cosas que contar, y que nadie había podido entenderlo.
Como mi hermano Martín, después de que murió la esposa del tío Walter, estuvo viviendo un tiempo en la que fue su casa hasta que se vendió el departamento, pensé en llamarlo para preguntarle si había conservado alguno de sus libros.
Pasaron unos días y no me comuniqué con él, pero un día al llegar a la casa de mi mamá me dijo:
-          Martín mandó varios libros, porque se muda y no los puede llevar. ¿Querés ver si te gusta alguno?
Enseguida recordé mi intención de pedirle algún libro del tío Walter, así que le pregunte a mi mamá si había mandado alguno de “el loco”. Ella fue donde estaban los libros y agarró unas fotocopias que estaban sobre la mesa:
-          Creo que dijo que esto era parte de uno de sus libros, me lo dejó apartado por si quería leerlo, llevalo si querés”
A penas lo tuve en mis manos comencé a leerlo, con la inexplicable certeza de que lo que encontraría ahí estaría profundamente relacionado con lo que yo estaba investigando.
Efectivamente el tío Walter sabía perfectamente de lo que escribía, una gran variedad de autores y libros se me presentaban como un océano de información para investigar. La relación entre lo que yo venía trabajando y lo que él decía en ese libro me abrumaba, y fue ahí la primera vez que obtuve información de la famosa Era de Acuario.
 Analizamos parte por parte lo que Walter escribió porque muchas cosas están escritas como metáforas o como cuentos, así que anotamos las palabras o conceptos que creímos relevantes e investigamos sobre ellos.
Esta investigación me llevo a encontrar más material para leer y trabajar, por momentos necesité tomarme un tiempo porque era mucho y todo tenía algo que enseñarme. Todavía no terminamos de leer el libro, seguimos investigando y seguramente llegado el momento encontraremos la forma de darlo a conocer, porque realmente es un material que merece ser compartido.
Entre tanta información decidimos un día despejarnos y mirar una película, algo diferente que no estuviera relacionado con lo espiritual, para dejar de pensar un rato. Pero como comprobamos en reiteradas ocasiones, una vez que decidís hacer un cambio, todo lo que llega a tu vida es por algo, en realidad siempre es por algo, pero cuando estás dispuesto a verlo lo comprendés.
Buscando algo que mirar me apareció la sugerencia de una película llamada “El guerrero pacifico”, sentimos que esa era la que teníamos que ver, y otra vez encontramos muchísimas cosas que aprender y tomar de esa fantástica película. La importancia de vaciar la mente, de vivir en el presente y de disfrutar del viaje que es la vida son algunas de las enseñanzas que nos dejó, sinceramente deja un mensaje bellísimo que quisiera poder expresar en palabras, pero para poder sentirlo te sugiero que la veas.
En otra ocasión gracias a la película “Yo libre, un viaje al instante presente”, la cual llegó a nosotros de la misma forma que la anteriormente mencionada, conocimos a Sergi Torres, un hombre que en sus variadas presentaciones en teatros, las cuales comparte a través de youtube, nos invita a vivir en el presente, a dejar atrás los enojos pasados y permitirnos Hoy disfrutar de la vida sin rencores ni preconceptos.
Él me enseño a valorar la vida desde una perspectiva que no había podido lograr antes, si bien había entendido que todo lo que llega a nuestra vida tiene algo que enseñarnos, Sergi de una forma muy simple me dio lo que necesitaba para ponerlo en práctica con profundo entendimiento.
Y no solo me enseñó a valorar mi vida, sino también a valorar la vida de cada ser, a no sentir pena por el otro, porque desde la pena no se ayuda, se ayuda desde el amor, y si puedo ver el amor en la vida de esas personas que están pasando por un momento difícil o que se sienten desanimadas por alguna circunstancia, puedo ayudarlas con el corazón.
Comencé a vivir sus enseñanzas con mucho compromiso, viendo cada detalle al que hacía referencia en sus charlas, pero llegó un momento en el que me di cuenta que no era solo eso lo que quería, que no estaba completa, me estaba encerrando en lo nuevo que estaba aprendiendo y olvidaba aplicar todo lo que había trabajando hasta ese momento.
Fue entonces que aprendí que yo no debía seguir a una persona con sus enseñanzas, tenía que crear mi propio camino, tomando lo mejor que cada uno tiene para brindarme y continuar, seguir aprendiendo de todos, y armar, como me dijo Griselda una de mis profesoras de yoga, mi propia caja de herramientas, que me va a guiar y asistir en el momento de ayudar al otro.

Texto extraído del libro "Creando caminos, despertando creadores" de Belén Aguirre


Consultá cómo adquirir el libro en papel en: belenaguirrelibros@gmail.com



No hay comentarios.:

Publicar un comentario